Páginas

Anda, anda, anda. Deja eso donde estaba que con los sentimientos no se juega.

Joder, ¿otra vez tú por aquí? Ya te avisé que salieras de mis pensamientos. Que salieras por donde habías entrado, dejando las cosas en su sitio; ya que mi cabeza era un caos no quería que mi corazón también lo fuera. Y nunca me haces caso, aun que eso de llevarme la contraria es una de tus peculiares manías. Pero, ahora, la contraria me la llevo hasta yo. El secreto estaba en pensar que nunca habías existido y al final te acabé haciendo cliente habitual, tanto de mis pensamientos como de mis sueños. Ya no sirve el querer olvidar por que sé que no quiero. No quiero olvidarte, no quiero olvidar(nos). 

Aun que, a veces, me hayas dolido muchas otras me has amado. O tal vez, es lo que he querido creer siempre. 

El querer(te) no era un juego. Y tu mismo me has dicho, que no podías imaginar que yo te quisiera tanto. Por fin me crees y sabes que tenía razón cuando discutiamos para saber quien quería más a quién. Y jugaste jugamos. En esto de la suerte y el azar ya estoy acostumbrada a perder y, ¿qué esperabas de esta pequeña niña con ojitos tristes? Otra derrota.  Ay. Principios pequeños con grandes finales. Un final para recordar, ¿no te parece? 

Me hubiera gustado poder cumplir (aun que, sólo fuera una) de nuestras promesas. 

Esto parece una tortilla, de las vueltas que está dando. Al final, se nos va a quemar y la tendremos que tirar. Como hiciste tu conmigo. Fuí tu juguete preferido, ahora ya roto. Y como no, me tiraste. Los trapos sucios a la basura. ¿Y dónde quedó mi amor? Junto a mi.

Cuando quiero, no puedo. Cuando no quiero, puedo. Y otras absurdeces que tiene esta (puta y muy dura) vida. Pero, al menos, una vida real y vivida con intensidad. Por que esto es amor derramado por las esquinas y odio en alguna que otra mirada. Aruñazos en el corazón y quién sabe si en las muñecas. 

....................

Un corazón destruído. Pero, eh, tranquilo, que ya estamos en obras. Pronto volveremos a la lucha y con más fuerza que nunca, a ver si está vez, también acaba ganando el corazón o, por primera vez, gana la cabeza. No soy de promesas, pero esta vez hago una excepción, sólo por que eres tu, que quede claro.
 Te prometo que si me dejas intentaré hacerte feliz.

Un tonto corazón vuelve a las andadas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Regálame alguna de tus palabras. Merci.