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Y ahí sabré que es el amor y, a la vez sabré, que el amor es él.

+ ¿Crees que el dinero lo compra todo?
- Dado que, soy millonaria, no puedo negarte que cuando posees una gran cantidad de dinero, tu felicidad es mayor.
+ No entiendo como puedes ser tan superficial. No me creo que pienses que el dinero lo compra todo; incluso la felicidad. 
- Claro que no, pero es mucho más fácil vivir en el mundo superficial que en el real. En el superficial no te hacen daño y en el real es un continuo caerte y levantar, luchar sin conseguir nada, abandonar, rendirse, decaer. En el real te hacen heridas que nunca llegan a cicatrizar del todo, desaparecen personas y todo es mucho más difícil que una cara bonita y un par de billetes en el bolsillo.
+ Pero, ¿tiene algo que ver con los hombres? 
- Yo soy como una tortuga que se esconde es su caparazón. Un caparazón que la hace fuerte. Un caparazón que la hace invencible, intocable. Un caparazón que consiste en llevar siempre una sonrisa como máscara y aparentar felicidad. Esa felicidad, que decimos que el dinero la compra.
+ Pero así nunca encontrarás al amor de tu vida. Nunca nadie se puede enamorar de una persona tan fría que cree que el dinero lo es todo.
- Tú, eres como todos los demás. No miras más allá de mi caparazón, sino lo entenderías. Y tranquila, sí lo encontraré. O mejor dicho, él me encontrará a mí. Será él quien vea más allá de mi caparazón. Mirará mi interior. Me valorará por lo que soy y no por lo que tengo. Me querrá por encima de todos y todo; hasta de la fama y la fortuna. Sabré que no miente, que su mirada no esconde mentiras. Que sus labios, no besan a otros. Que sus manos estan reservadas para acariciar mi pelo en las mañanas de otoño. Que sus brazos, sólo desean rodearme a mí todos los fríos y delicados inviernos. Que cada noche pide un deseo a esa brillante estrella fugaz y ese deseo soy yo. Que las madrugadas en que se desvela no cuenta ovejas sino que cuenta cada lunar que mi piel tiene. Que cree que mis imperfecciones son, absolutamente perfectas por que forman parte de mi. Que me ama, que me quiere, que me valora y que todo esto, es independiente a la fortuna que yo tenga o deje de tener. Y ahí sabré que es el amor y, a la vez sabré, que el amor es él. 
....................

No estás aún. Pero sé que el día menos esperado... 

aparecerás. 


1 comentario:

  1. Creer que el dinero da la felicidad no es una forma de protección, es una forma de hacer que a esa gente que le importas pueda alejarse. Siempre es bueno tener armaduras y murallas, pero no deben de ser más sólidas que el sentimientos que puedes tener hacia una persona, nunca, jamás, porque puedes caer en aquello que has dicho: la frialdad más helada e impenetrable que hayas podido tener en tu interior. Y eso daña, es realmente malo para ti y para los que están a tu alrededor. Una solo debe de ser precavida, saber que el daño está ahí, pero a su vez, también está el verdadero amor.

    (te sigo por estos
    lares, Susurro)

    crêpes
    rellenos de
    Nutella.

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