Páginas

00:03.

Ayer después de hablar contigo imaginé que volvíamos a ser lo que un día fuimos. Ya me viene al sentido aquella olor a madera vieja de nuestro pisito en Madrid. Tu trenza era nuestros destinos entrelazados hasta unirse, como se unió nuestro corazón a latir al mismo ritmo que aquella canción de Rock que marcó la historia. Aquel invierno que de frío no tenía nada porque cada día yo aún estaba a tu lado. Busco el calor de tu mirada en otros ojos pero ningunos son tan azul mar como los tuyos. Mi vida se ha vuelto una escala de grises desde que decidiste no dejar nunca más tus tacones recorrer mi piso. Rompí tu corazón sin percatarme de que yo vivía dentro y de que, tarde o temprano, echaría de menos el sabor de tus labios rojo pasión que al pasar la noche juntos de rojo no tenían nada pero que conservaban cada pizca de pasión que hubo hasta el momento. Por la noche, cada una de las estrellas que se posaban sobre nuestras cabezas, tenían envidia de la luz que desprendía tu sonrisa. No sabes cuanto me arrepiento yo de haber convertido esos ojitos mar en unos ojitos tristes tormenta. El reloj se ha parado eternamente a las doce y tres de la madrugada, la misma hora en la que salisteis por la puerta tú y tu minifalda de cuero negra. De ser el propietario de tu sonrisa pasé a ser el de tus ojeras. Si hace falta me pasaré día y noche recomponiendo este corazón tuyo que destruí como un animal. Es pecado capital esto de haber girado tu sonrisa y haber hecho llover en tu mirada. Y es que no supe ver que sin apenas unas monedas en el bolsillo era el tipo más afortunado en el mundo por tenerte. Eras el terremoto que pasaba por mi habitación para amanecer enredada en mis sábanas tanto como tu pelo color chocolate. Ayer después de hablar contigo me volví a romper. Ayer al oírte llorar y gritar volví a preferir los silencios eternos en la penumbra. Quiero volver a ser el propietario de tu sonrisa media Luna. Quiero volver a tener tu risa como banda sonora. Quiero despertar sabiendo que me has preparado café y unos buenos besos para desayunar. Después de todo, no puedo obligarte a estar a mi lado. Pero aún así quiero que sepas que eres una ocupa corazones y que eres cliente habitual en esto de pasarte por mis sueños. No voy a hacerte promesas absurdas que quizá nunca pueda llegar a cumplir pero te echo de menos y quiero que vuelvas.
Por que mira que hay tontos enamorados en este mundo y mundos que enamoran a dos tontos y créeme que  tu eres mi mundo y yo soy tu tonto enamorado.



3 comentarios:

  1. Dios, precioso texto asdfghjkjhgfd.
    Me encanta como escribes, ya lo sabes.
    Besis<3.

    ResponderEliminar
  2. No dejes de soñar.. O en este caso recordar:$

    ResponderEliminar
  3. Espero que sintieras esa entrada desde mi punto de vista y no desde la otra persona. Fui un poco dura.

    Y venía a comentarte pero me acabas de dejar sin palabras. Has arañado mi corazón... Y por eso te digo que me quedo. Me quedo aquí para leerte más y mejor.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar

Regálame alguna de tus palabras. Merci.