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Hay días...

Hay días en los que siento, que lo único que hago, lo único que logro, es morir cada día un poco más. Morir por ti, por tu sonrisa, por tus lunares y es que aún no has dejado a esta lunática formar constelaciones en tu piel. Quiero acariciarte el alma, hacerte mío, subirme contigo a un puente y tirarme de cabeza al abismo. Bailar Rock & Roll mientras llevo la falda más corta del armario. Besarte, perderte, perderme, encontrarte, perdernos, salvarnos. Salvarnos. Joder, que he dicho salvarnos. Y sabes que no cualquiera es capaz de salvarme. Era un caso perdido y tú el comisario cabezota que se empeña en no dejar ningún caso abierto. Aunque así dejaste mis piernas, patas arriba, al igual que mi vida, mi cabeza y mi corazón. Y es que te sigo comparando con un puto huracán que arrasa con todo lo que se interpone en su camino y no deja nada. Cada vez encuentro más semejanzas... Has pasado, te has ido y te lo has llevado todo.




5 comentarios:

  1. Creo que hay momentos, despedidas que no se puedes superar que están ahí recordándonos lo miserables que somos.
    Besos.

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  2. Hay huracanes preciosos.
    Tú también arrasas con mucho escribiendo.

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  3. Es hermoso todo lo que tenés ganas de hacer con ese huracán que arrasó tu vida. Sin embargo, aunque cueste tiempo y alma, quizás es hora de cerrar la página. No vale la pena amar a alguien que te haga sentir que morís por él; sino amar a alguien que te haga sentir viva.
    Un abrazo enorme, Nina!

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  4. Cuando dos huracanes se juntan es peligroso, pero siempre acaban sacando buenas películas de eso ¿No?
    Y por cierto, si querías matarnos de amor con Oli, al menos conmigo lo has conseguido.

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