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Tu heroína.

Ya no sólo controlaba mis latidos, mis pensamientos y mis sueños. Ahora además tenía la manía de manejar a su antojo el ritmo de mi respiración. Tenía el poder de la heroína. Sentir el roce de su piel me producía una miosis instantánea en las pupilas. Y qué suerte tenia el viento de poder sentir el tacto de su piel y de envolverse en su pelo, de hacerlo volar. Como las drogas, si es que ya te he dicho que nada va más allá de drogas. Los amaneceres enredada en sus sábanas, tan desordenadas como mi pelo. Cada puente enamorado de un suicida y yo siendo suicida me enamoro de otro suicida que en vez de darme vida me lleva a morir. Y joder, no soporto que seas la mejor y la peor cosa del mundo, a la vez. Aunque, bueno, siempre he sido mucho de contradicciones. Quiero volver a ser tu heroína, por favor. Quiero que vuelvas a sentir el éxtasis de quererme.

"Me acuerdo cuando me decía:

Quiero ser tu heroína.

Y yo me acojonaba, porque no sabía si quería ser mi droga, o la chica que me iba a salvar de las mierdas, que me iba  levantar a pulso de cada caída. Pero luego comprendí que se refería a las dos. Yo un toxicómano de sus labios y ella mis rayas (pura droga), esas sobre las que se posaban las letras que escribía cada noche con un cigarrillo en la boca. Esas noches que me daba cuenta de que su sonrisa colocaba más que cualquier basura de un camello."   - Corazon bajocero


1 comentario:

  1. Creo que lo que nos define a muchos de blogger es lo contradictorios que somos.

    No sé si acabarás con esa persona o no, pero todo saldrá como tiene que salir. Ya verás.

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