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Viernes, sábado y te beso.

Esto de contar mi historia nunca se me ha dado del todo bien. Siempre suelo expresarme con las palabras totalmente contrarias a lo que quiero decir y acabo sin decir lo que quería decir y que caos, ¿eh? Aunque por caos, el que hay aquí *se señaló el lado izquierdo del pecho*. Vienes y me sueltas un 'te echo de menos' como quien no quiere la cosa y consigues cambiar mi mundo. Menos mal que le echaste cojones en vez de echarme de menos, en serio. Menos mal que te entró un arrebato pasional de decir tus sentimientos. Tendremos a todo el mundo en contra, tendremos críticas, tendremos distancia... Pero ¿sabes qué es lo que más tenemos? Tenemos amor. Y pocas parejas del mundo sienten amor cuando suelen decirlo. 

Porque te quiero.
Porque te echo de menos
cuando me das un beso sabor a sal
cuando me pides que pille contigo el tren
cuando me susurras el mundo en el oído
y joder, a tu lado... el mundo es tan bonito.

Me da rabia que me hayas tenido que perderme para una vez perdida, saberme valorar. Supongo que es un error bastante común que cometemos las personas, pero es que me encantan hasta tus errores porque precisamente eso te hace real y sé que no estoy viviendo el sueño de mi vida. 

Te estoy volviendo a abrir mi corazón de par en par. Estabas acostumbrado a manejarlo a tu antojo, sin que nadie te pusiera frenos, al tiempo, al espacio y al momento que eligieras. Podías romper, cambiar, hacer estallar todo tipo de sensaciones. Nuestro huracán... Cuando pienses que no tienes nada, piensa en mi, piensa en nuestro huracán y todo lo que ello abarca. 

Una vez me pregunté si se podía morir de echar de menos y ahora te prometo que lo sé, que sé la respuesta, que sí que se puede morir de ello y que menos mal que viernes, sábado y te beso porque sino la autopsia de mi fallecimiento hubiera sido eso, y qué putada, no me jodas.

Hace tiempo que no sonreía de verdad, hace tiempo que no era feliz... Que soy feliz, que sí, que de verdad de la buena. Que soy feliz y dudo haberlo podido conseguir sino era a tu lado. 

Ábrazame y esta vez no me sueltes. Quiero ser el amor de tu vida. No de esos amores de tu vida que se dicen y con el tiempo caen en el olvido, no. Quiero ser el amor de tu vida, no el de unos años. Quiero irme contigo a visitar todas las ciudades del mundo y hacernos una foto en cada una de ellas, quiero comer pasta, quiero que las calles de Madriz me tengan envidia, quiero morir a tu lado. Te quiero a ti y todo lo que tú conllevas. 

Pero sobretodo, recuerda, por favor, el viernes, sábado y te beso.




Yo y mi manía de poner siempre estas fotos pero joder, no me digas que no tiene pinta de ser mi héroe. Me salvas de todo lo malo y me colocas a sonrisas... Qué putada que sea a 30,5 km, ¿eh? Pero ni eso me hace dejar de quererte.

Firmado: La toxicómana de tus labios (pura droga).