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Exhale

                          Llevo días con la mente hecha un lío,
                          Con la muerte dándome la mano en el hastío,
                          Con la idea de llorar mientras sonrío
                          Y la certeza es que parece que desvarío

No entiendo porque el color de piel define el corazón
Ni porque guardamos nuestros temblorosos sentimientos en un cajón
Ni porque la gente puede odiar con lo bonito que es amar
Ni porque dejamos de reír y empezamos a llorar

                          Creemos en un Dios que nunca ha existido
                          Creemos que nos hacen mejor persona ciertos vestidos
                          Porque pensamos en el perdón y no en el olvido
                          Y nos enamoramos de quien no nos valora y nos regala el oído

Pero somos personas con alma invisible,
Con ciertas ideas que parecen inservibles
La mirada es lo que más dice de ti
Aunque hay ojos, que ya saben hasta mentir



Valkiria.

 Esto va para mi, para ti, para todos.
 Independientemente de como seas por dentro, de como seas por fuera. 
De tu color de piel, de ojos. 
Da igual la raza o el sexo, da igual si eres abogado o maestro.
No importa la estatura ni el dinero, eres persona con sentimientos.
Esto va para todos aquellos que sienten y callan, que viven con una daga clavada en el alma.
Va para los que escriben, para todos los que mueren mientras viven.
Esto es un homenaje a todas las personas, que no olvidan pero sí perdonan.
Esto es aire para quien no respira, esto es amor para unos ojos llenos de ira.
Esto es lo que quieres, lo que pierdes, lo que hieres, lo que olvidas.
Una huida al dolor, quizá una salida.
Esto es para mi madre, para mi padre. Esto es lo que nunca escuchará mi abuelo, en paz descanse.
Esto es algo que no queremos decir pero decimos con cada puñetazo en la pared arrepentidos.
Esto es algo que nos calma y nos destroza, esto es lo que siente el que solloza.
Esto es una noche sin dormir llorando, esto es una discusión que terminó en abrazo.
Esto es un recuerdo para aquellos que olvidaron, es un mensaje de que tal y acaba borrachos.
Esto es complicado y a la vez es simple, esto es de mirarte el culo mientras tú te vistes.
Esto es una ostia enorme por venir de listo.
Esto es un cigarro que te alivia y te mata, esto es una del millón de veces que metí la pata.
Es otro sueño que se esfuma, otra oportunidad para intentarlo y que te excluyan.
Es fuerza de voluntad y también de sacrificio, son mis dos cojones no me moverán del sitio.
Es querer hacerlo y no atreverse, es quedarse en casa con las ganas de abrazarle por no verle.
Una salida que no vamos a encontrar, otro grito a oscuras cuando ya no puedes más.
Esto es lo que quiero hacer, lo que hago. Esto es lo que ayuda cuando estoy solo y me ahogo.
Esto es lo que sale si te paras a pensar, esta es vuestra vida resumida y nada más.


Las dos caras de una misma moneda.

Llámame Heroína.

No sabe muy bien aún quien es. Cree que quiere esto y al segundo cambia de opinión y quizá eso la vuelva una niña caprichosa, pero no. Se busca los defectos entre los pliegues de la piel y ansia encontrar uno más el cual alargue un poquito más su meta. Y qué meta más absurda. Esconde tras una capa de maquillaje, unas ojeras llenas de lágrimas. Las pulseras sirven para algo más que para hacer bonito. Los jerseys anchos y las sudaderas, las lleva por necesidad y no por moda. Odia los cumplidos y las palabras de amor que no vayan acompañadas de una buena botella de vodka. Fuma para expulsar los problemas y así anestesiar un poquito, sólo un poquito... el dolor. Cree que lleva una mala vida contruída de malos días en malos años. Cree que no vale para nada. No es un ángel por mucho que la gente diga que lo es. Ella siente que no pinta nada aquí. Ella, no quiere nada, ella sólo pretende entender la vida cuando en realidad es una locura y lo mejor es vivir a lo loco sin tener en cuenta el mañana, pero no lo ve. Parece estar ciega en un mundo de colores, sorda entre ruidos y muda entre injusticias. Ella no es así. Intenta huír de si misma, no se da cuenta de lo que se está perdiendo, joder...




Llámame Nina.

Sigue sin saber muy bien quién es pero tiene muy claro lo que no quiere ser. Y no quiere perder sus sueños por el camino por el simple hecho de que la gente le repita una y mil veces que no puede conseguirlo. Sabe que con esfuerzo y paciencia alcanzará sus metas y qué se jodan los demás. Sabe que hay malos días pero no se va a dejar pisar por nadie, ni por ella misma y no es que no se tenga ganas de romper la cabeza contra el bordillo. Sabe que la esencia de la vida es mirar para delante dejando los problemas atrás, que si se agobia si que no va a encontrar la solución y se va a ahogar en el vaso de agua que casi siempre ve medio lleno. Le encanta vivir. Le apasiona. Le gusta respirar y no sé siente culpable al hacerlo. Se va a dormir con la conciencia limpia y sabe que mañana va a aprovechar cada respiro, suspiro, aliento y segundo, que este nuevo día le de. Le encantan las margaritas y está obsesionada con la sonrisa de un tonto que la vuelve tonta. La vida no es tan mala como la pintan y ella lo sabe y de sobras. Se podría decir, que lo único que odia son las estaciones y no el invierno ni el verano ni la primavera ni el otoño... Odia las estaciones de trenes. Le traen al amor de su vida y se lo arrebata unas horas más tarde. Y le guarda un poco de rencor a la distancia, pero no se lo va a tener en cuenta porque sabe que sin eso, no podría ver nunca más mundo. ¿Y qué sería de ella y de sus fotografías, entonces?

Una moneda siempre tiene dos caras, tú decides cual enseñar, cual alimentar, cual hacer más tuya... Puedes cambiar tanto como quieras, siempre que pienses que es un bien para ti. Y para ver si es un bien para ti, deja de preocuparte tanto por los que no dan ni un puto duro por tu felicidad. Y sólo así conseguirás tú, la tuya propia... Tu propia felicidad.