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Inerte.

Me siento en pleno otoño. Las hojas de los árboles en tonalidades tierra caen al suelo mientras personas de todas las edades las rompen sin piedad a su paso. Pueden estar dirigiéndose al trabajo, a la escuela, a cualquier estación de tren, a la cafetería de la esquina. Llega otoño, y menos mal. Suerte de otoño. Otoño es mi estación. ¿Qué se siente en otoño? Absolutamente nada. En verano solemos estar felices, con ganas de pasárnoslo bien, trasnochar y hacer cosas inolvidables. (Mentira, seguramente olvides la mayoría de ellas y solo te quedes con las de verdad. Y suerte de eso también.) En primavera adoras ver las flores crecer, pasar por las calles y que te invada el olor; es pura ilusión. En invierno sientes el frío en cada parte de tu columna vertebral hasta que de un escalofrío se te sube al cuello y te pide urgentemente una manta, un café y esos gorros tan calentitos de lana. En otoño las cosas mueren poco a poco, y punto. Las flores se van marchitando, los amigos de verano se van perdiendo, y ya ni el frío es frío ni el calor es calor. 
En ocasiones he tenido tantos sentimientos que no he podido ordenarlos, escogerlos por separado y plasmarlos. Ahora no tengo ninguno. Y es tan jodido. Es como que... Estoy en punto muerto. Estoy como barco a la deriva que no le dan permiso ni para navegar en alta mar ni para anclarse en el puerto. Qué putada. Cuando no sabes porqué hacer lo que haces, cuando no sabes porqué vives. Solo sabes que no tienes cojones para abandonar este mundo, ni si quiera piensas en el suicidio, es algo... raro. Siento que todos los días son iguales. No hay diferente entre unos u otros. Siento que tengo que esperar y esa espera me ahoga y nunca se acaba, parece eterna. Espero que dentro de algún tiempo dejen de ponerme la miel en los labios, me dan alas pero no me las dejan utilizar a mi antojo. Y si ahora mismo me dijeran que me muero mañana, te aseguro que me sentiría como si no hubiera vivido nada estos últimos años. 


Dejé de creer.

Esta vez voy a ser yo misma. Sin filtros. (*)

Se me cierran los ojos. Estoy cansada de todo, sinceramente. Ni tengo ganas de morir, ni de vivir. No me gusta madrugar pero tampoco despertarme tarde. No quiero tener pareja pero en cambio estoy deseando que alguien se pare a ayudarme a recomponer mi corazón y me quiera. No quiero compromisos pero necesito a alguien que me de cariño. No quiero salir porque tengo que fingir ser feliz pero tampoco quiero quedarme en casa estando triste. No quiero sentir pero estoy ansiosa por descubrir nuevas sensaciones. Tenía un bote en la estantería con la etiqueta de "sueños" lleno de papeles escritos con deseos que me gustaría cumplir. Dejé de creer en ellos. Saque cada papel ligado y lo desenrollé. De inmediato, arrugué el papel. Era estúpido. Yo soy estúpida. Como pude pensar que las cosas serían tan fáciles como en las películas o en los libros... ¡Y una mierda! 

Hasta que las mariposas de tu estómago estallen.


Reír a carcajadas te hace darte cuenta del valor de las cosas, y es que puedes ser un ignorante o vivir en la ignorancia y vivir es ser tu mismo y aquí solo estaremos una vez, ahora te voy a dar una semana, una semana para enamorarte.
Te haré reír hasta que las mariposas de tu estómago estallen, y cuando te des cuenta de que has olvidado lo que es llorar de tristeza, únicamente conocerás las ganas de vivir y que tu vida será la mía y no sé durante cuánto tiempo ni porque ahora que el tiempo ha pasado a ser nuestro dueño. Dominamos todo lo que tenemos a nuestro alrededor, todo menos el tiempo 1...2...3... ¿Te has dado cuenta de que has perdido la percepción del tiempo? Cada vez que tus labios tienen consulta con los mios, hay tensión en la sala de espera y esque tus manos quieren ir deprisa y mis ojos se cierran. Con todo esto que te cuento al oído tan sólo quería decirte que te propuse una semana para enamorarte pero me he dado cuenta de que una semana contigo es una eternidad y que si saltarnos el tiempo es un pecado, bienvenida al infierno.


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Vengo a deciros que este texto está escrito por Jordi y que acaba de empezar en esto de los Blogs. Y si os apetece os podéis pasar por su blog, ¡click aquí! Que segurísimo que os gustara.