Páginas

Inerte.

Me siento en pleno otoño. Las hojas de los árboles en tonalidades tierra caen al suelo mientras personas de todas las edades las rompen sin piedad a su paso. Pueden estar dirigiéndose al trabajo, a la escuela, a cualquier estación de tren, a la cafetería de la esquina. Llega otoño, y menos mal. Suerte de otoño. Otoño es mi estación. ¿Qué se siente en otoño? Absolutamente nada. En verano solemos estar felices, con ganas de pasárnoslo bien, trasnochar y hacer cosas inolvidables. (Mentira, seguramente olvides la mayoría de ellas y solo te quedes con las de verdad. Y suerte de eso también.) En primavera adoras ver las flores crecer, pasar por las calles y que te invada el olor; es pura ilusión. En invierno sientes el frío en cada parte de tu columna vertebral hasta que de un escalofrío se te sube al cuello y te pide urgentemente una manta, un café y esos gorros tan calentitos de lana. En otoño las cosas mueren poco a poco, y punto. Las flores se van marchitando, los amigos de verano se van perdiendo, y ya ni el frío es frío ni el calor es calor. 
En ocasiones he tenido tantos sentimientos que no he podido ordenarlos, escogerlos por separado y plasmarlos. Ahora no tengo ninguno. Y es tan jodido. Es como que... Estoy en punto muerto. Estoy como barco a la deriva que no le dan permiso ni para navegar en alta mar ni para anclarse en el puerto. Qué putada. Cuando no sabes porqué hacer lo que haces, cuando no sabes porqué vives. Solo sabes que no tienes cojones para abandonar este mundo, ni si quiera piensas en el suicidio, es algo... raro. Siento que todos los días son iguales. No hay diferente entre unos u otros. Siento que tengo que esperar y esa espera me ahoga y nunca se acaba, parece eterna. Espero que dentro de algún tiempo dejen de ponerme la miel en los labios, me dan alas pero no me las dejan utilizar a mi antojo. Y si ahora mismo me dijeran que me muero mañana, te aseguro que me sentiría como si no hubiera vivido nada estos últimos años. 


6 comentarios:

  1. No esperes a que te enseñen a volar, simplemente sal a volar. Estoy segura de que se te dará de maravilla Marina. Un abrazo muy fuerte pequeña.

    http://elchicodelmetro.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. El otoño enseña que los finales también pueden ser bonitos :) Que cada final es un nuevo comienzo.

    Espero que dejes de estar en stand by, es horrible estar asi.

    Un abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
  3. Hola nina como estas? discúlpame que te moleste pero te quería decir que te invito a que te unas a una campaña que hay sobre el cáncer de mamas, te nominé a que lo hagas y de paso ayudamos a viralizar un poco de que se trata. Entras en mi blog y esta ahí la entrada donde te nombré.
    Espero que te sumes, te mando un beso muy grande y espero a que te sumes en esta campaña!!!

    ResponderEliminar
  4. En Galicia pasamos del verano al invierno, solo sentimos que es otoño porque las hojas de los árboles desaparecen. Y aún así, yo tengo ese sentimiento tan bonito de que es otoño.

    S.

    ResponderEliminar
  5. Wow, qué feliz me siento de haber encontrado por casualidad tu blog. Aquí me quedo. Un besito,
    María

    ResponderEliminar
  6. Me encontré acá por pura casualidad y no me arrepiento, muy lindo blog!
    http://sad--n--sassy.blogspot.com.ar/

    ResponderEliminar

Regálame alguna de tus palabras. Merci.