Decimos que no somos nada y lo somos todo.
Decimos que no nos pasa nada y nos pasa de todo.Decimos que no queremos nada y lo queremos todo.
Decimos que no sentimos nada y sentimos de todo.
Decimos, decimos, decimos...
Me preguntaron si estaba bien y yo dije que sí. Me preguntaron que me pasaba y yo respondí que nada.
Y tu encima, quieres saber que se esconde detrás de mi nada.
¿De verdad quieres que me desnude el alma y correr el riesgo de perderte cuando veas mi mente podrida y mi corazón hecho pedazos como el cristal de mi habitación en los momentos extremos de ira?
¿En serio quieres que me entregue a ti en todos los sentidos posibles y puedas ver la peor cara de esta niña bonita?
Tus deseos son órdenes para mi -
- le dijo el Genio a Aladín.
Cierra esos ojitos tan tuyos, tan café, tan insomnio... y déjame susurrarte bajito al oído, las mil historias tristes que Nina tenía escritas en las ojeras cuando se sentía muerta aún estando viva. Y es que es así como me siento o mejor dicho, como no me siento. No siento nada. (Al final será verdad, que la palabra nada la puedo utilizar en alguna frase sin ser una pequeña mentira piadosa.) Es como un vacío, un precipicio y yo sólo me he dejado llevar por el viento y sigo cayendo y cayendo y no hay fin... Aunque esa palabra de nunca me ha gustado mucho. Fin suena a despedida, a 'hasta nunca', siempre me han gustado más los nuevos comienzos aunque si la esperanza es lo último que se pierde, yo ya lo he perdido todo. Pero hablando de todo, mi todo eres tú, que también te he perdido... y vuelvo a quedarme vacía.
Sácame de este puto laberinto de mentiras, que estoy harta de sonreír fingiendo que todo está bien cuando nada,
absolutamente nada...
lo está.






