13.8.13

La llamada.

Y que si me echas de menos, estoy a sólo una llamada de distancia. No me vengas con la tontería de que el orgullo, el orgullo... porque si de verdad te importo estoy a sólo 9 números y un 'llamar' de distancia. Quiero que me eches de menos y sientas el nudo en la garganta que siento yo cada vez que nos recuerdo. Pero tranquilo, si estás echo un lío ya te desnudo yo. Y eso es lo que más rabia me da. Que cuando quieras volver vas a tener las puertas de par en par abiertas y a mi sentada junto en la ventana que da al bar donde solías fumarte los problemas a caladas bien lentas con mis tacones negros y mis labios pintados de rojo pasión, aunque de eso nunca nos faltó.

* Riiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiing *

Estoy yo ahora como para coger el teléfono. Tengo los ojos tan hinchados y el rímel tan corrido que soy incapaz de abrir los ojos. Y encima a fuera hace tormenta, como aquí dentro. Los relámpagos no paran de cegarme y...
...ya ha dejado de sonar,
 menos mal. 

* Riiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiing *

Joder, puto teléfono, tengo ganas de estamparlo contra la pared como hago con mis nudillos cuando no tengo ganas ni de mirarme al espejo porque me devuelve de todo menos lo que quiero ver. 

........................................

Esa era la llamada.

3.8.13

Tú eres mucho más que este desastre.

¿Y qué pasa cuando lo único que me llena está a kilómetros de mi? Me siento tan vacía que tengo ganas de abandonar. Hoy es uno de esos días en los que desearía verme medio inconsciente en el suelo. Y eh, que nadie llore por mi. Que hay una frase que dice "es curioso ver que si te estás muriendo, de repente todo el mundo te quiere" y paso de eso. Si nadie me ha querido en vida, cuando esté muerta que ni me recuerden. El privilegio de llorar por mi sólo lo tienen muy pocas personas. Porque os diré un secreto , si ahora mismo me tenéis aquí escribiendo esto y no apunto de tirarme por un puente es por él. Porque justo antes de hacer cualquier tontería, él aparece en mi mente. Parece tan real que hasta puedo abrazarle pero justo cuando estoy a centímetros de tocarle, desaparece. Como ese humo de los canutos que me fumaba al echar de menos con el regusto de sus besos, ahora un poco amargo, se esfumaba. Y eso me recuerda que antes de morir, debo sentirle, debo sentirme la persona más grande del mundo entre sus brazos, aunque no sea por mi altura, debo besarle como nunca nadie le ha besado y debo de hacerle sentir una persona única. Que mi corazón sólo palpita gracias a él y depende de la distancia a la que estemos, sus pulsaciones cambian. Y yo que pensaba que nadie sería capaz de reconstruir este corazón roto y va él con su sonrisa y ya me dan ganas de morir en una carcajada suya. Ya se puede acabar el mundo que yo me pierdo en el café de sus ojos que son una razón más para quitarme el sueño. Nunca se lo he dicho a nadie, pero tengo insomnio de ti. No vamos a engañarnos, sabemos que ninguno de los dos creía en el amor. Ni tú, ni yo. Pero, ¿sabes?, algo sentí en el pecho. Era tu amor, que me curaba. Y ssssh, no le digas esto a nadie, pero de nunca me han gustado los regalos. En cambio, quiero que me regales tu vida (o doce en tu espalda, ya me entiendes). Te aseguro que puedo hacerte feliz. Y es que te prometo que yo estaba loca y que pensaba que no tenía cura y... en cierto modo, es verdad, estoy menos cuerda que antes. Pero ahora estoy loca de algo imaginario y que pensaba que ni existía. Loca de amor. Loca de ti. Quiero emborracharme de tus besos y pillar una resaca de esas malas malas malas... para que me sigas curando, poco a poco. 

Pd: No debería llamarte "mi vida" ya que tú eres mucho más que este desastre y caos.


23.7.13

Juro que nos haremos invencibles.

Y es que intento escribir algo que tenga sentido y es tan complidado. Es complicado escribir algo cuando no paro de pensarte, o de quererte, o de esperarte, o de llamarte, o de imaginarte, o de contemplarte, o incluso de amarte, o de verte, o de llenarte... ¿te preparo un ? Y venga va, te lo acompaño con el verbo que tu quieras.
Por que podría pensarte a todas horas y bueno, a deshoras también.
Porque podría quererte como se quieren los héroes. H de Héroe, o de ti. H de Heroína, o de mi.
Porque podría respirar tu mismo aire y no cansarme nunca de tu olor; al contrario, viciarme a él.
Porque podría besarte durante horas que parecen minutos, semanas que parecen días y siglos que parecen años y seguiría teniendo ganas de ti.
Porque podría estar atada a diez mil cadenas y con sólo darte la mano sentirme libre.
Porque sería capaz de llamarte en número oculto diez veces en una noche tan sólo para escuchar tu "¿diga?" medio apagado a causa del sueño.
Porque podría soñarte cada noche tan sólo para poder verte aunque fuera en sueños. Y aquí es cuando tu dices "yo mataré monstruos por ti" y yo te contesto que no hace falta, que las pesadillas se fueron desde que apareciste tú. 
Porque podría llenarte ese vaso en cuanto lo vieras medio vacío y llenarte a ti. Te haría sentir el chico más especial del mundo.
Porque sería capaz de dar la vuelta al mundo para poder abrazarte por la espalda.



9.7.13

¿Oyes eso, amor?

Justo cuando intento ahogar al desamor con el ron en este maldito bar, empieza a sonar nuestra canción. Ahora ya no es sólo ron lo que bebo pues se ha mezclado con una lágrimas llenas de dolor que consiguieron escapar de mis ojitos tristes tormenta. Los mismos que miraban tu trasero recorrer nuestro pasillo.

Vamos a contarnos mentiras.
Que por unas pocas más...

Voy a empezar por decirte que ya no te quiero.
Luego te diré que mi cama ya no te echa de menos.
Y... venga, que las buenas noches son buenas contigo o sin ti. Mejor sin ti.

¿Qué te parece?
Continuo.

Que tus piernas ya no son mis carreteras preferidas.
Que tu voz ya no es la sinfonía perfecta para mis buenos días.
Y que la velocidad ideal ya no eres tú multiplicada por mis ganas y elevada al cuadrado de verte los tres cientos sesenta y cinco días del año amanecer con esa carita de dormida.
Que ya no sangro los versos que van dedicados a ti y a la imposibilidad de tenerte conmigo aunque sea un instante que podría convertirnos en eternos.
Que ya no tengo miedo de perderte a ti, ni a tus medias rotas, ni a tu sonrisa de idiota.
Que ya no vale la pena esperar la casualidad de que vuelvas por donde te fuiste queriendo escuchar otra vez  las historias de miedo que contaba sobre la curva de tu sonrisa que provocaba accidentes parecidos a la catástrofe que vieron mis ojos al verte marchar.
Que ya no voy a luchar por parar el tiempo justo en el momento que recuerdo tu sonrisa y un segundo después mis labios pegados a ella.

Ya no puedo más. No puedo decirte una sola mentira más. No sé como lo conseguiste tú. Pero yo no puedo dejarte pensar que te estoy olvidando. No puedo soportar hacerme a la idea de que te pierdo, de que te estoy perdiendo.

"No puedo... n... no... no puedo" - se repite.







4.7.13

Que te pires ya de aquí si lo único que quieres hacer es más daño.

¿Volverías?

Si te dijera que te voy a querer como nunca nadie lo ha hecho...


¿Volverías?

Si te dijera que no puedo vivir sin ti...


¿Volverías?

Si te dijera que cada puto minuto te paseas por mis pensamientos sin permiso...


¿Volverías?

Si te dijera que te echo de menos a rabiar...



¿Volverías?

No es orgullo, darling... Ya sabes que prefiero tragármelo todo antes de perderte, de perdernos. 

Si a mi lo único que me echa para atrás es saber que yo ya no te importo... que ya no quieres verme, que no me echas de menos, que ya ni siquiera me quieres, ni me recuerdas. Yo es que, ¿sabes? nadie me ha vuelto a besar como tu. Es más, ya nunca he vuelto a besar con los ojos cerrados, eso es sólo para enamorados. Y es jodido que te lo hayas llevado todo, amor... que no hayas dejado nada. Bueno sí, un cuerpo sin alma... y poco más.

Y es que se que no hay vuelta atrás. Y que rabia me dan los finales sin despedida. Sin últimos besos. Un tren que se ha ido y en teoría tenía que volver, no vuele. Y tu te quedas en el andén. Esperando. Y esperando. Y no, no llega, pequeña. Qué triste que ahora sea yo esa pequeña, eh. Que sentada en el banco de madera vieja dónde han habido tantos besos, te espere... aún sabiendo que no vuelves en el tren de las 5. Ni de las 8. Ni de las 10. Que no volverás. Que no volverás a pasearte descalzo después del polvo de las 11 por el ático. Que no volverás a cantar esa canción con tu jodidamente perfecta voz rota. Vamos, como estoy yo ahora. Que no volverás a ser la primera sonrisa que vea al día, ni el último susurro al irnos a dormir. Que no volverás. No volverás nunca.
Y eso me lo tengo que meter de una puta vez en la cabeza... y corazón, que ya está harto de latir al descompás del tuyo ya que no le haces ni puto caso. 

No volverás.

No volverás.

No volverás.

No volverás.

No volverás...


Y DESAPARECISTE.


26.6.13

Grabándote a fuego para que te conviertas en cenizas.

Y es que creo que no te mereces ni esto.
Ni que te escriba.
Ni que te haga eterno.
No te lo mereces.

Por merecer, no creo ni que te merezcas que te espere. 
Otra vez jodida por un cabrón diferente.
¿No podéis olvidar la idea de hacerme olvidar, olvidarte, olvidarnos...
de nuevo?
Estoy harta de que cojáis mis sentimientos
y los tiréis
uno
a
uno
sin miedo
sin prisa
sin pausa
sin espacio
ni tiempo.

¿Y ahora dime tú
como se juega al escondite sola?
¿Que recompensa me darán si ya no están
tus besos
ni tus abrazos
ni tú?

Ahora lo único que estoy haciendo es sangrar por el tintero aún sabiendo que lo que estoy diciendo está repleto de sin sentidos y no tiene ni pies ni cabeza. Pero dime algo que tenga sentido en la vida si no estás tú. 
Yo me voy al Jardín Botánico que como dijo Mario Benedetti en "a la izquierda del roble" cuando empieza a llover sólo se quedan los fantasmas. Y aquí dentro llueve a mares.


16.6.13

¿Salto?

Vamos a subir el volumen por las nubes ya que la autoestima está por los suelos y nuestros sentimientos a bajo cero. Sólo pido que me rescates. Que vengas y me salves, que yo con esto sola no puedo... Que te quiero a mi lado, que tengo miedo... que tengo mucho miedo. Y no el típico miedo que le tengo a la oscuridad sino un miedo de temblar y no querer soltarte. Tengo miedo a perderte. Tengo miedo de que acabes, como todo. Que todo tiene su final, ¿no los oyes? Yo oigo en mi cabeza todo el rato una voz... demasiado fría, cariño; que no para de decirme que te vas a ir y de tantas veces que me lo repite, estoy por creérmelo. Odio a todos y todo. Sólo quiero perderme y encontrarme, o que me encuentres. Mejor un nosotros a un tu y yo, que no quiero ni que esa puta i latina nos separe. Vamos a susurrarte bajito al oído mientras la lluvia araña los cristales del primer piso. No te voy a decir que no tengo miedo a la tormenta porque sabes que empiezo a temblar... pero tal vez hoy, no tiemble por ella. Tal vez hoy, tiemble por ti. 

Por favor, dame la mano. No me sueltes, por favor, no me sueltes...


Qué más da...

Nunca estamos listos para lo que la vida nos trae. Llevo unos días, no sé muy bien porqué, llorando como una niña pequeña… Siento que todo ...